1969 es el punto de inflexión de la historia; y según se ve la gráfica no va hacia arriba. La voz de Cocker es el fin de 1969. Oírlo cantar Whit a Little Help en otras ocasiones es aburrido, la interpretación del 69 es irrepetible, pero de cierta forma cada vez que la volvió a cantar fue de nuevo el fin; pero un fin aburrido, no un fin tan bello como aquel de 1969.
sábado, mayo 21, 2011
1969 es el punto de inflexión de la historia; y según se ve la gráfica no va hacia arriba. La voz de Cocker es el fin de 1969. Oírlo cantar Whit a Little Help en otras ocasiones es aburrido, la interpretación del 69 es irrepetible, pero de cierta forma cada vez que la volvió a cantar fue de nuevo el fin; pero un fin aburrido, no un fin tan bello como aquel de 1969.
viernes, febrero 19, 2010
Con mi segundo nombre, que es con el que me siento más cómodo desde los catorce, sí que no ha sido muy frecuente toparme con alguien que también lo tenga, con un par de excepciones claro. Y esas excepciones, sí que hicieron que me convenciera que es nombre de gente mayor. Al primer Santiago, que conocí, fue en un programa para niños; en ese programa, había un ritual que ni en alcohólicos anónimos lo tienen hasta donde sé y recuerdo, y mi mamá y mi tía nos llevaron a mis primos y a mí para que abandonáramos uno de los vicios de ese entonces. Mi prima no necesitaba dejarlo, era un par de pares de años mayor que mi primo y yo, y ya no lo tenía. Nos llevaron, y en el lugar que lo filmaban, alguien dijo: Santiago. Me emocioné, y mi mamá dijo algo como: ya ves, otro niño que se llama Santiago. Y resultó que era el abuelo de alguno de los que llegaron al ritual de iniciación, y la familia de ese alguno, tenía más imaginación que la mía, no sé si el nieto de Santiago era niño o niña, pero no se llamaba Santiago. Así conocí uno, dos, tres coma puntos suspensivos coma ene Santiagos. Del universo de los Santiagos conocidos, al menos uno era más o menos niño o joven no siendo yo, y aunque era un tanto mayor si me pongo como parámetro, fue el referente más cercano. Lo conocí -bueno, ahora debo decir que lo vi- porque su padre le pidió que con la cámara, enfocará algo que no recuerdo, para mientras pasaba el sumo pontífice de la mitología que profesé por esos días. Fue así, como vi un Santiago sin canas, sin bigote, y sin calvicie y sin nietos.
Tengo angustia. En una de tantas veces que esperaba el bus, escuché Santiago, mirá, la luna, y el Santiago que se aferraba a los hombros de quien había hablado, dijo: la estrella.
viernes, julio 20, 2007
De mi hermano mayor tengo muchos recuerdos. No crecimos juntos, por eso de los hermanos en fracciones; pero, él, siempre llegaba a visitarme, y debo decir que en mi pubertad y adolescencia fue grandioso contar con un hermano con el que podía hablar libremente. Par esos días, yo era militante del catolicismo- apostólico- romano- y otras hierbas-, pero veía videos de rock que proyectaban en… sí, ese canal. Y recuerdo que él me reveló el nombre de una de las películas que ahora es de mis favoritas. Para ese momento ,la emoción fue grande pues no conocía el video y mucho menos la película. Y la verdad fue grandioso averiguarlo, y sobre todo averiguarlo gracias a mi hermano.
sábado, mayo 19, 2007
Recuerdos. Gracias a YouTube y a un grillo.
En definitiva, todos tenemos buenos recuerdos hasta de las etapas más crueles de nuestra vida; no pretendo que piensen que mi infancia fue horrible, pues fue bella. Pero, lo cierto es que siempre existen escenas que uno olvida durante algún tiempo. Y si constantemente evoco momentos tristes de las etapas feas, ¿por qué no recordar momentos lindos de las bellas? Creo que en los últimos quince años nunca había pensado en la canción que mi madre me cantaba antes de dormir, y no fue precisamente por estar en el mes de mayo que lo recordé; sino más bien gracias a YouTube.
Los Tres Cochinitos
En verdad me sentí feliz, y me vine a un Cyber , para seguir con este lindo grillito. Quisiera recordar cuales son los cuentos que mi madre me leía, pero no puedo. Así que hablaré con ella, para ver que me dice. Si recuerdo
El Raton Vaquero
De El Raton Vaquero puedo recordar que lo interprete en una coreografía en el Kinder. Y aunque si tengo fotos disfrazado de vaquero, no fue precisamente por ese evento; sino por una fogata en la que participe cuando fui miembro de Los Castores.
La Marcha de las Vocales
Seguí viendo los videos, y encontré
P.D.
Los tres Cochinitos era más bella cuando la cantaba mi madre.
martes, diciembre 05, 2006
En el año de 1992 en un campo de exterminio, perdón en el Kinder Nacinal de Santa Ana, hubo una fiesta de cumpleaños, de la cual recuerdo poco; pero, a principio de este año encontré la foto que ahora comparto, y me hizo recordar los días entre plastilina, tijeras y pega blanca. Desde que la encontré la sospecha de más de una cara y un cuerpo conocido me persiguieron, inmediatamente me di cuenta que la otra cara conocida se parece a la de un sonetero que usualmente veo correr por las calles de Santa Ana. La foto, quedó nuevamente guardada en un vejo álbum de recuerdos. Pero, en esta semana que acaba de finalizar la lleve a la UES para confirmar sí el implicado en mi fiesta es el asesino de mosquitos y sonetos más cruel de El Salvador. Y en definitiva, es él. Se reconoció a sí mismo. Lo curioso es que se reconoció por el vestuario; pues por un momento y al igual que yo dudo acerca de si era él o no.Lo cierto es que ese niño que quiebra la piñata, soy yo. Mientras que las tres porristas sin cordinación nadie sabe, y el director de la barra es Mario Zetino.
