sábado, julio 16, 2016
Si me dieran a elegir entre la amnistía y la amnesia sin duda elijo la justicia
miércoles, noviembre 21, 2012
Día mundial y centenario de René Magritte
lunes, junio 04, 2012
MATEO 7:16 I
A Funes nunca le perdí la pista, y aunque vivo muy lejos de Casa Presidencial no dejo de escuchar lo aullidos tan claros y espantosos que salen de ese lugar; aullidos que no se diferencian de los emitidos durante los veinte años que antecedieron a los aullidos del que alguna vez fue un jóven y respetado periodista .
martes, febrero 07, 2012
viernes, enero 20, 2012
Nietzsche y Santiago son puntuales, y ambos tienen actitudes fiscalizadoras. Esa y otras actitudes los hace ser tan iguales, y cosas muy obvias los hace ser muy pero muy diferentes. Nietzsche no divaga en comparación de los que le antecedieron en cuestiones filosóficas, es muy puntual; Santiago tiene la misma característica desde la extensión de su libro hasta la precisión de cada versículo y de cada palabra. Santiago, de alguna forma, es de los escritores que mejor resumen todos los libros, historia y convicción del cristianismo primario. Escribo de los mejores, pero pienso el mejor. Por su parte Nietzsche depuró-hizo el proceso de corrección y resumió-siglos de pensamiento humano que lo antecedieron; por eso me gusta pensar en él no como filósofo; para mí, Nietzsche él es el editor de la filosofía.
domingo, marzo 06, 2011
La ruptura de las tradiciones inevitablemente lleva a la creación de nuevas preceptivas. Toda propuesta estética pasa de ser algo innovador a algo monótono cuando se mecanizan las técnicas y se agota el tratamiento de los temas. Por el bienestar del arte, es necesario que existan rupturas, puntos de inflexión; pero ningún vicio, ideal o característica debe desaparecer a causa de un decreto o esas sucesiones de decretos que forman los manifiestos. No se puede negar que para las vanguardias los manifiestos llegaron a convertirse en algorítmicos sobre la creación; en muchos casos, los autores de las obras que han sobrevivido son los artistas que se negaron a asumir ideales de forma mecánica.
Aunque no existe algo así como manifiesto de la música barroca, el tratamiento de los motivos musicales que ocupó Telemann es muy común entre sus contemporáneos, y según parece eso es así por los estándares de ese periodo y por los aportes que este gran maestro hizo a la música; hay muchas páginas del Barroco escritas por otros autores que suenan similar a Telemann, pero no tan grandiosas y constantes como las de él. Eso puede explicarse por las tendencias. Sin embargo, para nuestra época J.S. Bach es el máximo representante del barroco. Para los que vivieron en la época de ambos autores sería inconcebible el enterarse que el rockstar de esos días no conmueve ni al público ni a los intérpretes como puede hacerlo el pueblerino J.S. Bach, y es bien simple porqué ocurre eso; Bach desarrolló un registro muy propio que no se confunde con el de cualquiera de sus contemporáneo, menos con un músico actual. Fue barroco, es el barroco mismo al haber llevado a la cúspide de las cúspides las técnicas, formas e ideales de ese momento; pero no se limitó a las modas o repetición de las características que hoy se enuncian como los pilares de la música barroca, también exploró afuera de los parámetro y cuando se metió a las cosas estándar las sobrepasó. Muy fácil se dice que se mantuvo al margen de los manifiestos si entendemos que los manifiestos no necesitan estar escritos o publicados para destruir la voz propia que puede desarrollar cada creador.
Volviendo a las vanguardias--o cómo putas quieran decirles hoy en día los académicos--no sé que tanto aportaron Dali y Magritte a los manifiestos surrealistas o que tanto tomaron de sus lineas...pero los aportes que hicieron al arte son evidentes y no siempre figuran o encajan con los ideales de los manifiestos . Es más, el surrealismo se aprecia mejor viendo las obras de Dali y Magritte que leyendo (las traducciones de) los palabreríos de Bretón y compañía: letras y letras y letras y letras que pudieron ser necesarias, pero no son tan ilustrativas como un lienzo que sirve para volver concreto lo onírico, o un lienzo en el que se sintetiza el dualismo.
Siempre es más importante lo que la obra dice por sí misma. La forma en que la justifique el artista es irrelevante; no existe alguien capaz de vivir eternamente como para estar diciéndole a cada persona qué significa lo que ha creado. Eso lo evidencian las catedrales--que como tantas obras maestras --no necesitan tener un prologo para maravillar a quien la contempla, y menos necesitan al creador para que esté tipo guía turística diciendo payasadas para explicar lo que no pudo plasmar a través de la técnica y experimentación. De hecho, una obra de arte debe tener la característica que no es uno el que se detiene para apreciarla; sino que la obra misma tiene la potestad de anclarlo a uno. No es el artista el que debe promover la obra al buen estilo de un predicador o comerciante.
Ya han pasado más de cien años desde que lo actual se centra en romper con la tradición, crear nuevos lenguajes, destruir--y no establecer--corrientes canónicas que se convierten en cadenas para la creatividad, emancipar al hombre y a la mujer ;) romper esquemas, acabar con lo mecánico, ofrecer nuevos tratamientos al proceso de creación, glorificar lo espontaneo y muchas otras cosas que se promueven en pequeños manifiestos que acompañan a algunas de las obras; esos pequeños manifiestos o viñetas que según recuerdo son nombrados racionales y muchas veces son muletillas como las que he ocupado en éste y en los párrafos anteriores y siguientes. En los casos más penosos el racional es un algo más relevante y significativo que la obra misma; sobran casos en que los benditos racionales acompañan—y forman parte de-- una obra incapaz de decir si quiera algo pequeño. Aunque hay excepciones, la mayoría de veces me quedo con la impresión de que los racionales forman parte de alguna pieza si dicha pieza no es un universo, y menos un mundo o una realidad que puede sostenerse según sus propias particularidades. Eso sí, disfruto y admiro los racionales cuando replantean algunos objetos o situaciones cotidianas; lástima que no siempre pueda afirmar que acompañan o pertenecen a una obra de arte, y una pieza no me gustan ni más ni menos por esa situación. Por fortuna que me guste algo o no, es criterio insuficiente para otorgarle un valor estético que no merece; sostengo eso a pesar de que la seducción es el primer vínculo que se tiene con una obra, y lo sostengo con la serenidad de que un racional memorable no determina la calidad de una pieza. Puedo redactar una viñetita muy buena sobre un clavo que tomé prestado en una ferretería; y el clavo no será arte ni la acción dejará de ser hurto porque incursioné en la retórica de curador. En la mejor de las interpretaciones se podría aplaudir la creatividad del ¿artista?, pues en esto del arte lo creativo es fundamental; Leonardo, Miguel Ángel y tantos de otros periodos lo evidencian con lo estricto que son al apegarse al canon, y sus obras reiteran que no se trata sólo de creatividad al igual que lo hacen los compases de Mahler, compases tan alejados del promedio de sus contemporáneos .
Lo que me atormenta por sobre todas las cosas son esos racionales que pretenden redimir la falta de elaboración de la obra. En algún momento pudo ser interesante salvar una obra no lograda con palabras escritas en una viñetita; pero esa práctica ya se volvió monótona, destructiva y demasiado algorítmica para los planteamientos de avanzada que tanto buscan los artistas de avanzada con sus discursos provocadores, con sus obras que promueven como verdaderas rupturas a una tradición que no conocen o que no comprenden.
Esos pequeños manifiestos llamados racionales son lineales en la mayoría de los casos, y son herramientas muy convenientes para crear prejuicios y evitar dinamismo en la interpretación de las piezas. Es tonto pretender que en arte algo tenga significado único, y por eso me parece que los racionales no se llevan muy bien con las palabras polisemia, semiótica, etc. Los racionales recuerdan la coerción de las corrientes escolásticas, y evocan esos ánimos inquisidores que tanto se pronunciaron a favor de interpretaciones únicas. Por eso que--de alguna forma--los racionales evocan conductas conservadoras que hoy en día funcionan muy bien con las máquinas y otros procesos industriales.
Me gusta pensar y sentir por mí mismo, y es cierto que un racional no tiene porqué impedirme interpretar una pieza como yo quiero; pero es de mal gusto sugerirle a alguien cómo debe apreciar y qué debe hacerle sentir una obra. Si un jurado o curador necesita un racional para afirmar si es está frente a una obra de arte o frente a cualquier cosa, esa persona mejor debería dedicarse a la contaduría pública o a hacer pan.
He sido testigo de un par exposiciones que por los racionales serían el equivalente a leer un poemario en el que por cada verso exista una nota a pie de página que se extienda por tres páginas, y ese derecho de tantas explicaciones se podría decir que está reservado para la Epopeya de Gilgamesh y similares que han provocado tantas páginas décadas y siglos después de haber sido creadas. Y no es que pretenda ocupar esta obra maestra para deslegitimar el trabajo de alguien que cree ser el inventor del agua caliente; pero si de la Epopeya o sobre Ulises se pueden decir tantas cosas es gracias a que están bien elaboradas. Para salud de la posteridad, el ego de Joyce es pequeño en comparación a su novela, pero los racionales suelen comportarse como egos que son más grandes que la obra. Tengo muchas pero muchas causas por las que me dan miedo los racionales. A veces hacen que me lamente; hay racionales más valiosos que la obra misma, y si un artista hace estilo de ese hábito, uno llega a pensar que por el nacimiento de un artista mediocre perdimos a un buen tratadista, un ideólogo, un Papa, o un dictador.
Para los usureros y coleccionistas sin criterio deben ser muy importantes los racionales. Lástima que no tengo la vocación para estar en esas categorías, y sobre todo lástima que no tengo el presupuesto para tener una galería o una buena colección.
Lamento ser tan ortodoxo y limitado como para no comprender lo importante que son los racionales. Para mí un artista que en serio es artista, tiene mayor capacidad de proponer con lo que la obra dice y no con lo que él puede decir de la obra. Lamento ser tan ortodoxo y limitado ; pero los racionales no me hacen sentir que estoy ante una obra de arte, sino que me hacen sentir que estoy ante un decreto que es leído por un emisario de alguna inquisición.
lunes, enero 10, 2011
De Tony Saca quedó muy marcado esa característica que siendo presidente de la república fue incapaz de renunciar a ser presidente de ARENA; como todo ciudadano, no puede estar exento a participar, simpatizar o dirigir un movimiento político, argumentaban los que no consideraban incompatible el que tuviese ambos liderazgos. Saca hizo en este sentido nada innovador; al igual que los que le antecedieron, fue a la vez, el representante de toda la patria, y el máximo representante del partido con el que conquistó el poder Ejecutivo, partido que- como en todos los países que no son Cuba o algo parecido- no tiene la totalidad de respaldo electoral. No requiere que se argumente que el presidente de una patria tiene de trabajo algo así como representar los intereses de todos sus conciudadanos en las decisiones, discursos, negociaciones y etc; mientras que el presidente de un partido, debe liderar a un sector conformado por menos ciudadanos que la totalidad que conforman una patria.
Mauricio Funes fue desde antes de su campaña muy tajante con el margen que debe existir entre el rol de funcionario público y la vocación partidaria. Siempre se supo que él a diferencia de los presidentes anteriores no lideraría una gestión vistiendo el chaleco de un partido, y así ha sido hasta hoy. Ha mostrado mucho coraje, y ha evidenciado que no es un títere del FMLN y Sánchez Cerén como se afirmaba en la época de su candidatura. Eso sí, ahora que se está – como siempre- entrando a periodo de elecciones, es muy bueno que como Ejecutivo reitere su interpretación entre las obligaciones que tiene quien es una pieza del Estado y los derechos que a la vez tiene por ser un ciudadano. Este ideal tampoco es una base impermeable o un precepto suficiente para iniciar una casería de brujas, y tampoco es la peor de las alternativas a las que se puede recurrir para hacer una inquisición.
Es evidente que muchas de las alianzas electorales de la actual gestión no pudieron traducirse en alianzas políticas o gubernamentales, y Funes no puede pasarse todo su periodo destituyendo o renunciando a sus subalternos con la misma fórmula de pérdida de confianza que ya ocupó más de una vez, pues aunque eso sea cierto, es demasiado monótono repetirlo y repetirlo y repetirlo, y así evidenciar que hizo varios nombramientos equivocados según sus propósitos. En política y publicidad se debe recurrir a matices distintos aunque se esté tratando con las mismas variables; eso es algo que lo entiende- mejor que cualquiera- los especialistas de Casa Presidencial, y es algo que no debe ignorar si quiera un funcionario.
Lo de prohibirle a los funcionarios que hagan proselitismo hace pensar que es inevitable relacionar a la mayoría de los rostros principales de los ministerios y secretarías -y todo tipo de dependencias- con algún partido político, principalmente cuando estos funcionarios ocupan cargos de dirección en esos institutos ya sea porque no hay cuadros nuevos o porque se han acomodado a ser cabezas de estructuras burocráticas. Por tradición, los cargos públicos han servido para sobresaltar las banderas de los partidos y no la bandera de la patria-que dicho sea de paso es fea-. Desde todos los gremios han surgido voces atacando esa actitud electorera; pero es la primera vez que un presidente se pronuncia contra esto con tanta insistencia por agenda propia y por agenda mediática.
De Tony Saca quedó muy marcado esa característica que siendo presidente de la república fue incapaz de renunciar al liderazgo de ARENA, y de este partido se conoce el ideario, principios y escándalos pasados y escándalos en proceso. Uno oía hablar al presidente, y oía más que el ideal del pueblo salvadoreño, el ideal de un partido o de un sector de éste. Algo similar pasa con muchos de los empleados mayores del gobierno actual; hablan y es la voz de un partido o del otro la que se escucha, no la voz del gobierno; no al menos hasta que el presidente traduce lo que el funcionario en verdad quiso decir. Para el Ejecutivo es muy fácil exigirle a su equipo que esté al servicio de la patria a tiempo completo sin cadenas partidarias. También es fácil pedirles que guarden algún tipo de distancia de sus vínculos ideológicos, pues no hay que esforzarse mucho para ver en algún ministro no al funcionario, sino a un Jefe de Ideología, Jefe de Propaganda Sucia, etc. Y-de alguna forma- Funes quiere que se mantengan distantes; pues de mantenerse íntimamente ligados estarían favoreciendo los interese de un sector y no los de la patria. Para los ciudadanos, exigir que exista distanciamiento entre pequeños grupos y el Ejecutivo no es tan fácil. El Ejecutivo no sólo está afiliado a un partido por requisito electoral, también es el centro de un movimiento o asociación o lo que sea.
Con Saca uno pensaba ARENA, y luego, ¿República? , ¿Nacionalismo? , Neoliberalismo e ismos aledaños. Funes es en sí mismo el centro de un movimiento, y uno lo relaciona de inmediato con esa agrupación independientemente de que eso sea bueno malo. En cambio Amigos de Mauricio Funes no remite como la palabra ARENA a algún ideal; remite a una persona, y si uno escribe Amigos de Mauricio Funes en un motor de búsqueda muy pronto se encuentra con notas que hablan sobre concesiones que han recibido miembros notables de ese grupo, y como no son ni ministros ni secretarios están redimidos del peligro de que el Ejecutivo los acuse de favorecer intereses sospechosos por hacer proselitismo, por tener vínculos económicos oscuros o que los acuse de pérdida de confianza por ser amigos de cualquier alguien.
domingo, agosto 15, 2010
Art. 0
Ninguno de los ciudadanos podrá ser parlamentario si no se ha ganado la potestad de ser Hijo de Dios y si niega y/o cuestiona los artículos de esta ley con ele mayúscula.
Art. 1
Ninguno de los artículos de esta ley con ele mayúscula debe ser modificado, pues cada palabra contenida aquí es de pura inspiración divina de la de adeveras.
Art. 2
Aunque la presente ley con ele mayúscula, violente la Constitución de la República, deberá ser aprobada y aceptada de muy buena voluntad y sin cuestionamientos por todos aquellos diputados que cada vez que levantan la mano o apuchan el botón lo hacen por obra del Padre y no del Enemigo. El que no confesase con su boca esta ley, seguro y será lanzado a las llamas del fuego eterno.
Art. 3
Será considerado diputado de la república, no sólo aquel que haya sido elegido por voluntad popular. Para ser miembro de la honorable moralmente correcta y siempre salva Asamblea Legislativa, será necesario presentar la fe de bautismo, fotos de la primera comunión ó los equivalentes según la denominación religiosa que se profesa y que se estima. Así mismo, será indispensable una carta de recomendación del líder religioso más respetado y más pop del departamento al que pretende representar el postulante a diputado de la honorable moralmente correcta y buena y siempre salva Asamblea Legislativa.
Art. 4
Desde el primer sueldo, hasta el resto de sus vidas, cada parlamentario deberá entregar e 4.13 % de sus ingresos a la iglesia que pertenece, y el 5.87 % a la iglesia rival más cercana para que los lideres dispongan de esos fondos así tipo la partida secreta del Ejecutivo.
Se entiende por ingresos, todo lo que el diputado pueda obtener a través de su labor como servidor público, o como consecuencia de inversiones realizadas a partir de las mismos, y no se excluyen los interese ni el capital acumulado en las cuentas de familiares y prestanombres.
Para cumplir con este artículo, será necesario que se redacte una ley especial, dentro de la que se establecerá un formato de formulario para tramitar constancia de solvencia por el pago del diezmo con los porcentajes descritos y detallados y especificados en la presente ley.
Art. 5
La constancia de solvencia por el pago del diezmo de la forma que se detalla en la presente ley, deberá ser publicada semestralmente en el Diario Oficial, y el parlamentario que no contase con dicha solvencia, deberá vivir sin goce de sueldo durante setenta veces siete punto siente fiestas patronales.
Art. 6
El fuero legislativo lo perderá el parlamentario al que se le compruebe una acción, decisión, o apuchada del botón que promueva, avale o insinúe la sodomía, o cualquier otra acción de no sea de las que debe hacer un verdadero hijo de Dios.
Para desaforar, se creará una comisión especial, que tendrá a su cargo el hacer del conocimiento público la voluntad divina en torno a si el Padre concede o desconcede el fuero al parlamentario en juicio y estudio.
La comisión estará formada por una dama de la caridad, un pastor, un profeta, un doctor en escatología, un misionero, un intérprete de lenguas, y un preso en fase de confianza llamado Oliverio Peréz que está recluido en penal La Esperanza de 8 de la mañana a cuatro P.M. de lunes a viernes.
Art 7.
Se subsidiarán la renta a las iglesias cristianas, y se impondrá renta a las iglesias que nieguen los valores occidentales.
Art 8.
Antes de cada sesión plenaria se hará una oración luego de escuchar el sermón del día.
Art 8 ¼
El sermón del día será dado un día por un líder protestante y otra vez por un líder no protestante. Un día cada uno, pues, para evitar riñas, y eso sí, sin ánimos de imponer el ecumenismo.
Art. 8 dos cuartos
No existe artículo 8 ¾ y el artículo 8 cuatro cuartos será llamado Art. 9
Art. 9
Cada diputado suplente deberá ser de una iglesia rival a la que pertenece el diputado titular.
Art. 10
Antes de intervenir con micrófono ó sin micrófono, cada diputado deberá iniciar su intervención de la siguiente manera: “hermanos diputados y hermanas diputadas, espero Dios me ilumine al dirigirme a todos y todas y cada uno de ustedes y ustedas. Le doy gracias al Espíritu Santo porque me ha dado el don de la palabra y me guiará en cada una de las decisiones que tome en el nombre poderos de mi padre celestial”. Luego podrá opinar o sugerir o debatir lo que desea siempre y cuando no sea algo que desmienta la presente ley con ele mayúscula.
Art. 12
Se castigará con la muerte en la horca a todo aquel que pregunte ¿por qué no existe Artículo 11 en la presente ley? Y se castigará con la muerte por fusilamiento al que cuestione la presente ley.
Art. 13
Se castigará con la muerte en la horca a toda persona jurídica ó natural que cuestione el artículo 14( Art. 14 que le mientan) de esto que es pura voluntad divina, y se fusilarán a sus familiares por consanguinidad en grado n, y se decapitarán a los familiares por afinidad.
abc)En el caso de que la erejía -con ache mayúscula- sea provocada por una persona jurídica o por alguna agrupación al margen o fuera de la ley; la purificación de las almas detallada en el párrafo anterior será individualizada a cada sujeto sin importar la edad,el sexo, la estatura y la/el etcétera.
xyz)La condición social económica si será excepción para esta condena, pues si se está hablando de personas pudientes se les podrán facilitar indulgencias que serán canceladas ya sea en efectivo, cheque, money gram, etc. Para esto, cada aspirante a obtener la redención deberá entenderse con el Ejecutivo.
Art. 14
La Presente ley se inspira en la Constitución de la República Popular de El Salvador. Luego, la Constitución de la República Popular de El Salvador se inspira en las Sagradas Escrituras, y las Zagradas Escrituras fueron inspiradas por Dios; entonces, quien cuestione esta ley estará cuestionando la voluntad divina.
Art. 15
Si el Enemigo veta la presente ley con ele mayúscula; esa decisión será la primera señal del fin del tiempo pasado, del tiempo presente y del tiempo futuro.
viernes, enero 15, 2010
Sospecho que de nuevo, eso está prohibido.
No sólo se firmó la paz, también se cerró el capítulo de la guerra fría del que fue parte nuestro país. Mis intenciones no son afirmar que la guerra fue consecuencia únicamente de la influencia mundial, pues había razones internas que aún están vigentes. Tampoco intento insinuar que porque prevalecen las causas, se debe llegar a las mismas consecuencias. Sólo quiero recordar. No sé si es lo que ocurrió, pero es lo que no estoy dispuesto a olvidar.
No sabía ni leer ni escribir. Nunca había besado, pero tenía miedo de morir. Sabía –y ahora también lo sé-que tanta muerte puede evitarse con la paz. Eso decían en el kínder. Yo sabía que la muerte no llegaba sólo por la guerra. Una tía (hermana de mi abuela) murió porque le dolía el corazón.
Tengo muy presente que antes de salir a vacaciones, la señorita- como le decía a una mujer que de seguro y hasta era abuela, y era mi profesora- dirigió una oración por la paz, pidió que no hubiese más muertos por la guerra. Me imagino, que ese tipo de oraciones eran muy frecuentes en muchos lugares. Yo sólo recuerdo esa.
El día que se firmaron los acuerdos de paz, lloré. En casa lloraban las personas mayores, no recuerdo haberme limpiado alguna lágrima, ni vi que alguien lo hiciera. No sabía que eran lágrimas, sí sabía qué era llorar. Lloraba muy seguidos por más o menos cosas que ahora. No sabía qué es una lágrima. Las sentía, y no necesitaba que fluyeran para llorar; aún es así, y entonces era mejor, no buscaba explicaciones para sentirlas. Si estaban o no estaban, como siempre, no son condicionantes para llorar.
En la televisión, vi algunas cosas sobre la firma de la paz, y no recuerdo lo que vi. Sé que fue algo que causó emoción y tranquilidad, y sé que mi mamá me despegó del televisor, no porque fuera algo bueno o algo malo lo que trasnmitían, sino, porque había cosas que debíamos hacer. Fuimos a casa de una tía( hermana de mi mamá). No sé qué pasó ahí, pero de seguro me comí algún tomate crudo como solía hacerlo cuando la visitábamos. Al regresar, mi tío- que quizás tenía la edad que ahora tengo- oía música con volumen muy alto, no era el único que lo hacía. En otras casas pasaba lo mismo. No sé qué era lo que escuchaban los vecinos, pero en mi casa sonaba algo que hasta antes de esa firma fue prohibido. Algo que fue una verdad, para algunos de los que vieron derrumbarse los sueños, y la esperanza del mundo por el que desaparecieron muchos. Entre esos muchos, estaba Luis Alonso, y desde que él formó parte de esos muchos, a mi tía le comenzó a doler el corazón.

