jueves, enero 04, 2007

GUITARRA


Tendida en la madrugada,
la firme guitarra espera:
voz de profunda madera
desesperada.


Su clamorosa cintura,
en la que el pueblo suspira,
preñada de son, estira
la carne dura.


Arde la guitarra sola,
mientras la luna se acaba;
arde libre de su esclava
bata de cola.


Dejó al borracho en su coche,
dejó el cabaret sombrío,
donde se muere de frío,
noche tras noche,
y alzó la cabeza fina,
universal y cubana,
sin opio, ni mariguana,
ni cocaína.


¡Venga la guitarra vieja,
nueva otra vez al castigo
con que la espera el amigo,
que no la deja!


Alta siempre, no caída,
traiga su risa y su llanto,
clave las uñas de amianto
sobre la vida.


Cógela tú, guitarrero,
límpiale de alcol la boca,
y en esa guitarra,
tocatu son entero.


El son del querer maduro,
tu son entero;
el del abierto futuro,
tu son entero;
el del pie sobre el muro,
tu son entero...


Cógela tú, guitarrero,
límpiale de alcol la boca,
y en esa guitarra, toca
tu son entero.
CANTALISO EN UN BAR

(Los turistas en el bar:
Cantaliso, su guitarra,
y un son que comienza a andar.)

-No me paguen porque cante
lo que nos les cantaré;
ahora tendrán que escucharme
todo lo que antes callé.
¿Quién los llamó?
Gasten su plata,
beban su alcohol,
cómprense un güiro,
pero a mí no,
pero a mí no,
pero a mí no.

Todos estos yanquis rojos
son hijos de un camarón,
y los parió una botella,
una botella de ron.
¿Quién los llamó?
Ustedes viven,
me muero yo,
comen y beben,
pero yo no,
pero yo no,
pero yo no.

Aunque soy un pobre negro,
sé que el mundo no anda bien;
¡ay, yo conozco a un mecánico
que lo puede componer!
¿Quién los llamó?
Cuando regresena Nueva York,
mándenme pobres
como soy yo,
como soy yo,
como soy yo.

A ellos les daré la mano,
y con ellos cantaré,
porque el canto que ellos saben
es el mismo que yo sé.
Balada de Simón Caraballo


Canta Simón:
-¡Ay, yo tuve una casita
y una mujer!
Yo,
negro Simón Caraballo,
y hoy no tengo qué comer.
La mujer murió de parto,
la casa se m'enredó:
yo,
negro Simón Caraballo,
ni toco, ni bebo, ni bailo,
ni casi sé ya quién soy.
Yo,
negro Simón Caraballo,
ahora duermo en un portal;
mi almohada está en un ladrillo,
mi cama en el suelo está.


La sarna me come en vida,
el reuma me amarra el pie;
luna fría por la noche,
madrugada sin café.
No sé qué hacer con mis brazos,
pero encontraré qué hacer:
yo,
negro Simón Caraballo,
tengo los puños cerrados,
tengo los puños cerrados,
¡y necesito comer!
-¡Simón, que allá viene el guardia
con su caballo de espadas!
(Simón se queda callado).
-¡Simón, que allá viene el guardia
con sus espuelas de lata!
(Simón se queda callado).
-¡Simón, que allá viene el guardia
con su palo y su revólver,
y con el odio en la cara,
porque ya te oyó cantar
y te va a dar por la espalda,
cantador de sones viejos,
marido de tu guitarra...!
(Simón se queda callado).


Llega un guardia de bigotes,
serio y grande, grande y serio,
jinete en un penco al trote.
-¡Simón Caraballo, preso!


(Pero Simón no responde,
porque Simón está muerto).
NO SÉ POR QUÉ PIENSAS TÚ

No sé por qué piensas tú,
soldado, que te odio yo,
si somos la misma cosa
yo,
tú.

Tú eres pobre, lo soy yo;
soy de abajo, lo eres tú;
¿de dónde has sacado tú,
soldado, que te odio yo?

Me duele que a veces tú
te olvides de quién soy yo;
caramba, si yo soy tú,
lo mismo que tú eres yo.

Pero no por eso yo
he de malquererte, tú;
si somos la misma cosa,
yo,
tú,
no sé por qué piensas tú,
soldado, que te odio yo.

Ya nos veremos yo y tú,
juntos en la misma calle,
hombro con hombro, tú y yo,
sin odios ni yo ni tú,
pero sabiendo tú y yo,
a dónde vamos yo y tú…¡
no sé por qué piensas tú,
soldado, que te odio yo!
NEGRO BEMBÓN

¿Po qué te pone tan brabo,
cuando te dicen negro bembón
,si tiene la boca santa,
negro bembóm?

Bembón así como ere
tiene de tó;
Caridá te mantiene,
te lo dá tó.

Te queja todabía,
negro bembón;
sin pega y con harina,
negro bembón,
majagua de drí blanco,
negro bembón;
sapato de dó tono,
negro bembón.

Bembón así como ere
tiene de tó;
¡¿Caridá te mantiene,
te lo dá tó.!
SI TÚ SUPIERAS

¡Ay negra si tu supiera!
Anoche te bi pasá
y no quise que me biera.
A é tú le hará como a mí,
que cuando no tube plata
te corrite de bachata,
sin acordarte de mí.

Sóngoro cosongo,
songo bé;
sóngoro cosongo
de mamey;
sóngoro, la negra
baila bien;
sóngoro de uno
sóngoro de tre.

Aé,
bengan a be;
aé,bamo pa be,
bengan, sóngoro cosongo,
sóngoro cosongo
de mamey.

martes, diciembre 19, 2006

Un domingo cualquiera los pájaros atacan a Leopoldo María Panero. La versión de la peli "Pajaros" en la piel del poeta muerto.