martes, octubre 24, 2017

Los muertos de Nayib Bukele



El éxito más grande de Bukele consiste en que sabe imponer la imagen que quiere proyectar para ocultar lo que en realidad es. Aunque está joven , sus métodos son viejos y ya fueron repetidos por muchos políticos. Con el proceso por el cual salió del FMLN por ejemplo, hay que tener claro que sus intenciones han sido proyectar una figura de mártir, de militante aguerrido y marginado por una cúpula que se niega a reformarse y que  para conservar el imperio de tiranía tienen que ajusticiar al miembro implacable capaz de devolver la dirección del partido hacia los ideales más nobles y humanos. El ahora alcalde de San Salvador ha mencionado una y otras vez a Shafick Handal, la intención es clara: quiere hacernos pensar que el FMLN perdió la dirección que le dio el líder más recordado de la izquierda en El Salvador.

Buscar padrinos muertos en política es poco creativo, Bukele no es el primero que viene a querer decir que él devolverá el rumbo que le daba al partido Shafick. Recuerdo que recién muerto Handal, en la UES se intentó instaurar un proyecto neo liberal y también el Frente quería convencernos a los estudiantes  que lo aceptáramos en el nombre de Shafick. Ese mal de buscar solvencia política y respaldarse  en los muertos no es idea nueva. Funes tenía a Monseñor Romero, en ARENA han tenido la figura de Roberto Dawinson, la Santa Inquisición tenía a Cristo. En nombre de un muerto pueden hacerse hasta cosas que van contra los ideales del muerto, pero  aunque acuso a Bukele de esa práctica tan popular para amansar militantes, feligreses y pueblos; no lo culpo por desconocer la historia del partido al que tuvo como cliente, partido en que escaló y que recientemente lo ha abortado.  El Frente ha seguido el mismo rumbo desde cuando cambiaron los estatutos iniciales y renunciaron a luchar por  una agenda revolucionaria, ese cambio político ocurrió después de una pugna interna en la que muere la comandante Ana María, apelativo de Mélida Anaya Montes, y se suicida Salvador Cayetano Carpio, Comandante Marcial. Ahora, ya 34 años después, es imposible no ver que el Frente es otra empresa más, pero ese proceso inició después de la crisis vivida entre el 6 y 12 de abril de 1983 en Nicaragua. De hecho si a Bukele le fue atractivo y permitido afiliarse al FMLN es porque el partido ya estaba bien encaminado para ser ARENA 2.0, proceso en el cual Bukele fue al FMLN lo que un catalizador es a una reacción química.

El FMLN necesita renovarse pero a Bukele no lo expulsaron por haber impulsado un movimiento de cambios o por haber librado una batalla ideológica o política. No se va por ser distinto, sino todo lo contrario, se va por ser igual o peor que ellos. Bukele sale luego de no haber podido aceptar que una abogado tuviera una opinión diferente a la de él entorno a un proyecto. 

Pero Shafick no es el único muerto en el que se se justifica Nayib Bukele. Ya se ha comparado con J.F. Kenedy y quien sabe con quienes más.  De forma muy mala ha intentado  compararse con Roque Dalton y Hector Silva. Eso es descabellado, es más que absurdo.

Roque era un artista que a diferencia de Bukele no llegó a la política tomado de la mano de papá para lograr ganar unos cuantos dólares lucrándose del partido con un sueldo a cambio de su talento. Roque era un hombre de izquierda, no un hombre de negocios. De hecho y a diferencia de lo que muchos han dicho para posicionar la imagen de Bukele, Roque no fue ajusticiado por el FMLN. La penosa  muerte del poeta fue 6 años antes de la formación del Frente y dentro del ERP. Roque era un poeta y el tiempo lo repartía entre la revolución, la poesía y la vida. Nuestro poeta, a diferencia del intento de candidato,  nunca anduvo tan preocupado por lucir corbatas o calcetines estrambóticos y pañuelitos muy lindos. Roque ni si quiera podía darse el lujo de imprimir su nombre en tarjetas de presentación porque luchaba no para lucrarse del Sistema, sino para derrumbarlo. El alcalde  ha hecho de su nombre la marca que durante más tiempo ha luchado por posicionarse en el Salvador. Ha tenido buenos resultados.

Por su lado el Dr. Héctor Silva era un académico que sus privilegios de clase los utilizó para prepararse de forma íntegra tanto en la medicina como en la política. Bukele a pesar de tener condiciones favorables  para prepararse académicamente no concluyó sus estudios universitarios. Quizás de haberlo hecho habría tenido las herramientas necesarias para debatir con
Xochitl Marchelli en vez de haberse querido imponer como lo hace un empresario déspota ante sus empleados que le deben obediencia a cambio de un sueldo.  No creo que el título haga más a una persona que otra, pero a nivel profesional la opinión jurídica de un abogado quizás pesa más que la de un bachiller.

Lo más amenazante de Nayib Bukele no es su falta de formación académica, lo más amenazantes es su personalidad, pues en torno a las discusiones por el Proyecto de Rehabilitación del Centro Histórico  de San Salvador, el alcalde sacó sus aires de pequeño dictador al amenazar con seguir las obras usando la fuerza a través del CAM, también se dedicó a acusar de traidor a todo el que se oponía u opone a su proyecto que se debe ejecutar según su agenda, por sobre la ley  y omitiendo hasta la opinión de arqueólogos.  Este pequeño conflicto ha sacado a relucir quién es en realidad el joven tan fresco y simpático que ya con un poco de poder ha querido imponer su voluntad y capricho por sobre la ley, por sobre la ciencia  y por sobre la dignidad humana.  Es decir que en un momento de soberbia abusó de su autoridad queriendo imponer su palaba e incluso usó al CAM para sacar a los concejales luego que suspendió una reunión tras haberle hecho berrinche a quien hasta hace poco era su compañera en un partido. Entre tantas cosas, al alcalde le falta caracter. 

4 comentarios:

Lizett Rivera dijo...

El león habla de su condición.

Unknown dijo...

Interesante artículo, en resumen en este país estamos perdidos?

Qué debemos hacer?
Por dónde podríamos comenzar?
En quién podemos confiar?

Me queda claro que así como pasó con Funes pasará con Nayib o peor, pero entonces seguimos con los mismos políticos de siempre? No votamos más?

Me imagino que así como yo habemos muchos que sentimos esta impotencia y esta frustración, de hecho muchos incluso no ven más esperanza que huir de este país y no mirar atrás.

Unknown dijo...

Interesante es que la vida es un lapso de tiempo tan corto que no nos damos cuenta que el tiempo es lo único que en realidad tiene valor para las personas, y es por eso que creo que lo que nos toca hacer es comenzar a vivir cada momento de cada una de nuestras realidades de forma integral con amor y paz en nuestra forma humana, ya que no reconocemos que somos más espacio que materia por ende somos seres espirituales y eso es la verdadera causa de los problemas humanos y en las sociedades actuales, ya que nos muestran standares de éxito en lo material y la gente se afana la vida buscando ese éxito y no se da cuenta que a veces en lo más mínimo como la sonrisa de tu hijo diciendo una palabra sincera hacia ti vale más que tener todo lo material que puedas llamar éxito, que bueno por las personas que tienen éxito espiritual y material, no tiene nada de malo, lo único que por naturaleza humana nos volvemos corruptos en cualquier área de nuestra vida que no logremos tener un balance, y la palabra corrupto no la asemejemos solo a la política, ya que de una u otra manera nos volvemos corruptos al corromper nuestros valores humanos en diferentes formas de nuestro día a dias, Yo los ánimo a amar a todos los seres que nos rodean y buscar una felicidad individual para luego volverla colectivo, es la única solución a nuestra atribulada​ vida, ya que si se dan cuenta lo principal para vivir, nunca nos hace, ni hará falta, así que espero que esté mensaje contribuya en algo a cualquier compatriota que este dispuesto a hacer algo y no criticar algo, mis más sinceros deseos de Paz y Amor.

Ricardo Hernández dijo...

Me alegra ver, Santiago, que no soy el único que mira las cosas de esta manera. No sé si ya leíste mi entrada en mi blog, bro. Se titula "Las contradicciones del alcalde Bukele". Un abrazo.